El seguro de Hogar es un contrato de seguro que cubre diferentes riesgos que pueden ocurrir en nuestra vivienda y que afecten a nuestros bienes, terceras personas e incluso, a viandantes.
Las principales coberturas se centran en el continente (estructura de la vivienda), contenido (los bienes que están dentro de la vivienda) y la responsabilidad civil.
En el día a día estamos expuestos a que suceda un sinfín de cosas en casa que, de manera accidental, pueden afectar a nuestra comodidad y tareas diarias. Una subida de tensión eléctrica, que nos estropea la TV, el microondas, la lavadora o cualquier otro aparto eléctrico o electrónico, con la cobertura de daños eléctricos se cubrirían los daños hasta el capital contratado. O, si ordenando el armario de la cocina, se nos cae una olla accidentalmente sobre nuestra vitrocerámica y la rompe, con la cobertura de roturas de vitrocerámicas, se cambiaría el cristal.

Resumen de las principales coberturas posibles a contratar:
- Daños por incendio, explosión o rayo.
- Daños por agua.
- Actos vandálicos.
- Lluvia, viento, pedrisco o nieve, inundación.
- Rotura de lunas, espejos, cristales, placas vitrocerámicas, mármoles, granitos, piedras y loza sanitaria.
- Daños eléctricos o electrónicos.
- Recomposición estética de continente y contenido.
- Deterioro de alimentos en aparatos frigoríficos.
- Robo, atraco y hurto dentro de la vivienda.
- Sustitución de cerraduras o llaves.
- Desalojamiento forzoso o inhabitabilidad.
- Responsabilidad civil de la vivienda y familiar.
- Defensa jurídica y fianzas.
- Otras.
Así también disponemos de amplias coberturas para tu seguro de:
- Inquilinos ▸ seguros especiales para quienes viven de alquiler.
- Segundas viviendas ▸ para aquellos que tienen segundas viviendas destinadas a disfrutar los fines de semanas, vacaciones o las tienen alquiladas a terceras personas.
- Impago de alquiler ▸ cuando eres propietario de una vivienda y la alquilas, este seguro te dará cobertura en caso de que tu inquilino no pague las mensualidades correspondientes.
El seguro de COMUNIDADES DE PROPIETARIOS es un contrato de seguro que cubre los gastos y reparaciones ocasionadas por eventualidades que sufra el edificio y a terceras personas que se vean afectadas a causa de daños provocados por el mismo, como pueden ser que se rompa el cristal de la puerta del edificio, con la cobertura de roturas de lunas, se sustituye por uno nuevo; se desprende material de la fachada y daña a un viandante, con la cobertura de responsabilidad civil inmobiliaria se asumen los gastos producidos por el accidente; Hay una plaga de cucarachas en zonas comunes del edificio, con la cobertura de control de plagas se encargará una empresa experta de su extinción.
Resumen de coberturas posibles a contratar:
- Incendio, explosión y rayo
- Fenómenos atmosféricos, inundación, filtraciones de agua.
- Daños por heladas
- Inhabitabilidad / Pérdida de alquileres
- Responsabilidad civil, responsabilidad civil copropietarios
- Tratamiento y prevención de plagas
- Daños por agua
- Daños eléctricos
- Daños en equipos de energía solar
- Robo
- Actos vandálicos
- Roturas
- Reconstrucción documentos oficiales
- Ruina total
- Recomposición estética continente
- Responsabilidad civil junta rectora
- Avería de maquinaria
- Exceso de consumo de agua
- Fondos comunitarios e infidelidad de empleados
- Vehículos en garaje
- Accidentes personales
A estas coberturas se les podría añadir, de forma opcional, los daños por agua o roturas de cristales en zonas privativas.
Otras formas de aseguramiento:
- Único propietario ▸ cuando la comunidad pertenece a una sola persona
- Garajes ▸ en el caso de querer asegurar un garaje de vehículos privados
- Zonas comunes ▸ únicamente las zonas que se ubican en el exterior, tales como zonas de recreo o deportivas, piscinas, vallas, cercas, verjas, caminos y superficies asfaltadas, así como plazas de garaje exteriores.
- Edificios de oficina ▸ con o sin locales comerciales

